8/7/12

Los sueños,sueños son...

María cogió el tranvia a las 7:30, como todas las mañanas de la semana.No se encontraba esa mañana tan viva y risueña como acostumbra a levantarse. Esa noche había tenido sueños perturbadores sobre su infancia.

Al llegar a la parada del tranvía, se encendió un cigarrillo y miró los minutos que faltaban para la llegada.
Aun sin terminar su cigarrillo, el tranvía ya estaba entrando en la estación.Tiró su cigarrillo como por costumbre y sacó su billete del bolso.

Al ver quien conducía el tranvía, sintió un gran nervosismo y a la vez, un gran interés en esa conductora tan sensual, con su gran mirada serena, tranquila, llena de seguridad y, a la vez, que desnudaba hasta lo mas profundo del interior de María. Como en otras ocasiones, María no podía contener sus emociones. No era la primera vez que ocurrían estos encuentros.

No conocía su nombre, no conocía nada de su persona. Lo único que sabía con total seguridad es que desde el primer instante en que se vieron por primera vez. Ese momento de total conexión. Desde ese mismo momento hasta este día, seguía sintiendo la misma atracción y deseos de dejarse llevar por sus sentimientos, por sus ilusiones y esperanzas. Deseaba que esa persona se dirijiera a ella.


Al abrirse la puerta, se encuentran cara a cara. Se escucha:

- Lola ...
_ ¿Que?. Preguntó María.
- Qué me llamo Lola y ¿tú?
Sin casi articular palabra por el nerviosismo,contesto tímidamente:
_ María.

En ese preciso momento,María se sonrojaba y pensó...No ahora no por favor,no me puede estar pasando esto.
Ese momento que deseaba estaba ahí y a ella solo se le ocurría ponerse roja. Sus manos temblaban, su cuerpo entero temblaba.

Lola , se percató de tal situación tan embarazosa creada por ella. Le gustaba ver a María así, indefensa, ruborízada, inocente.

Tendio su mano y le entrego una nota a María, acto seguido le hizo un guiño, María sonrió tímidamente, buscó asiento en el tranvia y abrio la nota.

" ...Te espero esta noche a las 22:00, en la misma parada que tú me esperas a mi...Espero verte, un beso. Lola..."

María pasó toda la tarde nerviosa y excitada. Pasó rápidamente el tiempo, gracias a que se centró en arreglarse. Engalanada hasta verse verdaderamente bella y lista para impresionar a Lola.

María llegó al encuentro con Lola y, ya el comienzo era estupendo. Lola no estaba trabajando, ya llevaba tiempo esperando a María.

- ¡Hola!. Dijo María en un tono sensual.
- ¡Que sorpresa!, ¿llevas mucho tiempo esperando?. Añadió María.

En ese momento Lola penetró con su mirada en el interior de María respondiendo:
- Mereces ese tiempo y mucho mas. Por cierto, estás estupenda. Añadió Lola.

Tras disfrutar de ese momento mágico en el que ambas almas, a través de sus miradas, entrelazaron sus emociones. Lola no pudo reprimir sus deseos y, besó dulcemente a María.
Al retirar sus labios, María repitió el mismo gesto de amor, devolviendo a Lola ese mismo beso, abrazándose a ella.

- ¡jajajaja!. Exclamó María como si de una risa nerviosa se tratara.
- Me gustas María, eres especial. Respondió Lola.
- Bueno, ¿que te apetece hacer?. Preguntó María.
- ¿sinceramente?. Me encantaría tomarme una copa de vino contigo en mi casa. Charlar y así, conocernos más. Dijo Lola de forma breve y concisa pero en un tono seductor y sincero.

María sin apenas pensar nada, se dejó llevar por el momento mágico. Además, ya conocía a Lola desde hacía meses. Tambien conocía no solo su trabajo, casi hasta sus horarios. Todos estos pensamientos tranquilizaban a María. Tambien la relajaban como para seguir hacia adelante ante la abrumadora situación.

- Vivo al final de esta avenida. Podemos ir paseando. Dijo Lola.

Ambas comenzaron a caminar por la avenida hacia la vivienda de Lola.

María se mordía los labios de lo nerviosa e hiperactiva que se encontraba.
En su mente iba dibujando cómo le gustaría que fuesé esa noche, todo su cuerpo se extremecía al pensar en como las manos de Lola, desnudarían su cuerpo.

- Ya hemos llegao. Dijo Lola.

María casi ni podía articular palabra,simplemente se dejaba llevar, pensaba ... ¿ Me está pasando a mí?.
Sin casi  tiempo a nada,Lola le dijo:

- Dame tu chaqueta y ponte comoda,voy a por vino.

María solo sabía decirse a sí misma en sus pensamientos, tranquila es lo que querías, ¿no?; pues nada malo puede pasar.

Lola aparecio con dos copas, una botella de vino y semidesnuda, solo llevaba una camisa, transparente, de gasa roja que dejaba entre ver su cuerpo, unos pechos grandes y el cuerpo mas femenino que María jamás había visto.
Se acerco a María y le dijo:

- Levanta María, quiero  qué esta noche sea única, inolvidable y quiero ...

María no le dejó acabar. La cerró la  boca con sus labios, un beso dulce y tierno, el beso más sensual que nunca le habían dado a Lola. María separó por un rato sus labios de Lola y añadió:
- ¿Es que solo te voy a besar yo?.
- No. Respondio Lola.


En un giro brusco, dominate y tierno a la vez, puso a María contra la pared. Dejaba bien claro quien dominaba ahora.
- Es mi momento. Dijo Lola. - tú solo disfruta, María.


Le tomo sus pechos por detrás, dibujando sus pezones con sus dedos, Lola introducia uno de sus dedos en la boca de María y con el mojado, rozaba los pezones de María.
María gemía de placer, Lola sabía como hacerla que disfrutará mas. Cogió la mano de María y la acompaño hasta la vulva de María. Abrió los dedos de María hasta conseguir abrirse los labios y acariciarse el clitoris.
No decía nada, solo se dejaba llevar por ese placer que Lola le estaba dando y qué ella deseaba, fuera como fuera.
Cuando parecía que María iba a explotar de placer, Lola giro a su amante.
- Agáchate María. Dijo Lola.

Obedeció sin más, era como si todo su cuerpo no escuchara a nadie más, solo a ella, ya de rodillas,lola comenzó a darla placer hasta el final de sus fuerzas.

Al amanecer, se despierta María sola en la cama. Observa frente a ella dos copas y la botella vacía de vino....y, desnuda se cubre con una camisa que vé en una silla. Al entrar en el comedor ve a Lola esperándola con el desayuno preparado.

FIN.

No hay comentarios:

Publicar un comentario